Jardín Interior
Jardín Floral
✦ El florecer de la propia luz ✦
Érase una vez una jovencita
de cabizbajo andar,
caminando en una pradera que sin color había de estar.
Ni flor, ni brillo, ni color.
Jovencita de alma llena
y fulgor escondido,
jovencita de ojos grandes,
pero de corazón inhibido.
Sin ver, sin sentir, sin tocar,
así es como ella elegía estar,
envuelta en la envidia, el recelo y el rencor,
cubierta por la angustia que lo opacaba todo a su alrededor.
—¿Por qué en mi pradera no afloran los capullos?
¿Acaso en mi tierra no florecen los frutos?
¿Por qué ellos sí y yo no?—
Ellos sí y yo no.
Se lo preguntaba una y otra vez.
Se repetía a sí misma
que jamás su jardín podría verse como el de los demás,
oler como el de los demás
ni ser admirado como los demás.
Al llegar a su decimoséptimo año,
unas manos, sin tocarla, la guiaron.
La guiaron hacia más allá,
hacia mucho más allá de lo palpable,
susurrándole al oído:
—Vos podés tener esto y mucho más,
solo falta que te veas a vos misma.
Asomate a esas aguas
quietas y grisáceas que ves allí.
Mirate en su reflejo
y decime si no eres hermosa,
si no eres valiosa,
si no posees un don.
Observá ese reflejo que se asoma:
sos vos.
Nadie más que vos
es capaz de llenar de vida tu pradera,
de hacer aflorar los capullos,
de convertir una semilla en fruto.
Nadie más que vos
puede crear, de un destello, un Sol;
del Sol, una pradera;
y de la pradera, la vida.
Andá más allá
y contemplá lo imperfecto,
porque en la imperfección
se resguardan la belleza,
lo emocionante
y lo verdaderamente fascinante.
Ve más allá
y creá tu destino;
rumbeá tu camino.
Así como de flores
se llena la pradera,
de colores
se tornará tu vida.
Tan solo vos podés convertir
esta tierra gris
en una pradera viva,
en un jardín propio,
en un refugio para tu alma.
Entonces, la voz se esfumó.
Ella, decidida, caminó
y, al caminar,
la venda invisible cayó.
Aquella venda que la oprimía
se rompió,
dándole paso a lo maravilloso,
a la ilusión,
a la flor.
Le dio paso a un nuevo Sol,
uno iluminado
por su propia luz.
En sí misma ya no cabían
el recelo,
la envidia
ni la tristeza.
Solo cabía la esperanza
de construir su propio jardín interior,
acompañada de su
inagotable corazón.
☀ Sol Mosse ☀
Nota de autor
Este poema nació en primavera del 2022, exactamente a mis 17 años recién cumplidos. Describe una etapa transformadora de mi vida, lo creé para hacer de mi camino una poesía, lo adoré tanto que casi lo publico para un concurso literario propuesto por mi colegio en 2023 pero no lo hice porque aún no le daba valor a mis escrituras. Nació en 2022 pero salió a la luz en 2026 así como nosotros nacemos en un año pero no vivimos en todos ellos. Un boceto que solo yo entendía hoy lo convertí en una historia así como espero que ustedes conviertan de pequeños momentos una vida. ❤
🌻 ¿Te resonó este poema? Me encantaría leerte abajo en los comentarios...

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