¿Hay algo mas lindo que el amor?

«— Sol Mosse»

¿Hay algo más lindo que el amor?



¿Hay algo más lindo que el amor? A veces me ronda la pregunta por la cabeza, pero encuentra rápidamente su camino: el amor es lo más lindo que hay. Quitemos el hecho de que yo, personalmente, soy una romantica empedernida; reflexionen conmigo: ¿qué somos si nadie nos ama? El amor nos da entidad como seres humanos, nos hace sentir vivos, nos hace experimentar las emociones más fuertes, como reír a carcajadas y  llorar a lagrima tendida cuando alguien se retira de nuestra vida. Somos seres destinados a amar: amar a un padre, a una pareja, a un hijo, a un amigo o a un compañero; a un equipo de fútbol, a una vocación, a un Dios o hasta a un surcoreano que vive a 20.000 km de distancia, en mi caso.

El amor y el odio son los motores del mundo (aunque del odio hablaré en otra ocasión). Piensen ustedes: ¿por qué se levantan todos los días? Y no quiero la respuesta banal y simplista de "porque hay que hacerlo". La respuesta para mí es: porque tenés un propósito motivado por el amor. El amor a la familia, el deseo de cuidarlos y protegerlos; el amor propio al despertarte e ir al gimnasio o alistarte; el amor por un propósito cuando vas hacia la universidad, el trabajo, un voluntariado o hacia tu computadora en caso de querer ser influencer. Si no amáramos ni fuéramos amados, si no existiera el amor... ¿acaso habría una razón para despertarse al ver el sol? ¿Acaso querríamos cumplir metas si no tuviéramos con quién compartirlas? ¿Siquiera tendríamos metas si no existiera un gran amor detrás?

Vayámonos al 2 de abril de 1982: más de 23.000 jóvenes de alrededor de 20 años se dirigieron rumbo a una guerra contra nada más ni nada menos que una potencia global de aquella época, Inglaterra. Yo me pregunto: ¿qué tenían esos chicos en la mente? ¿Por qué no se rebelaron y dijeron que no irían, o que tenían miedo? Porque sí, miedo tenían, pero fueron igual... Lo que tenían en el corazón era el amor a su gente, a su patria, a la justicia, a la familia y a ellos mismos; amor a su propio honor, y eso es más fuerte que cualquier temor. Los humanos estamos hechos para avanzar con miedo, para vivir dolores muy fuertes, pero no estamos hechos para vivir sin amor, sin los demás, en soledad.

¿Qué es lo que motoriza a algunas mujeres a seguir queriendo traer niños al mundo, sabiendo que el dolor será terrible, que su cuerpo no volverá a ser el mismo y hasta que su propia vida puede estar en juego? Por el amor que le tienen a la vida y a ese bebé. ¿O qué es lo que motorizó a las mujeres a rebelarse contra el gobierno que las oprimía en décadas anteriores, con toda la opinión pública en contra, con todo por perder e incluso arriesgando su propia vida? Sí: por el amor que le tenían a sus hijas, a sus amigas, a ellas mismas y a todas las generaciones de mujeres por nacer. Gracias al amor que le tenía esa gente a su país y a sus ciudadanos es que hoy somos más libres que antes.

Yéndonos a lo palpable, gracias al amor es que todos nosotros estamos vivos. Gracias a que dos personas unieron sus cuerpos en el acto de amor más carnal que hay, es que yo puedo escribir esto en internet. Dios nos creó unidos, primero a un hombre y a una mujer para que juntos pudieran procrear y crear a todos los demás... Eso lo deja claro: el propósito de Dios es que estemos juntos como humanos, que nos amemos, que pasemos por esta vida acompañados de alguien, sin distinción de género, raza, edad o cultura. El amor es el creador de la vida, es el motor que nos incentiva a querer vivirla y es el sentimiento más hermoso que podemos vivenciar como seres vivos.

Hablando, ahora sí, de amores en relaciones de pareja, yo hace unos meses era de las que creían que el verdadero amor era el que se vive de adolescente o de joven a mas tardar. Creía que el momento de amar era este, ahora que tengo 21 años. Ni se imaginan cuántas veces lloré sintiéndome sola, sintiendo que estoy desperdiciando mi vida amorosa mientras muchas otras personas de mi edad ya se han enamorado, ya han tenido la oportunidad de decir "te amo", de experimentar cosas que yo aún no.

A principios de este año había conocido a una persona con la que llegué a ilusionarme mucho, pero luego no resultó ser lo que yo esperaba y, allí, caí peor. Por un tiempo, las parejas que veía me daban mucha envidia; llegué a pensar que a lo mejor estaba destinada a estar sola, a no cumplir mi sueño de enamorarme de verdad y formar una familia. Pero hoy me ocurrió algo muy curioso...

Una persona que conozco parece haber vuelto a encontrar a una compañera de vida a sus 80 años... Él ya había compartido casi 60 años con su anterior pareja, pero todos sabíamos que no era feliz allí, que nunca lo fue. Yo pensaba que las personas en la vejez ya no se podían volver a enamorar, que después de tantos palazos de la vida no iban a querer construir algo nuevo; pero ¡qué equivocada estaba! Ver esa situación hizo que se me iluminara el alma, que sintiera brillitos en el corazón y que entendiera que para el amor no existen límites, porque somos seres hechos de carne, huesos y amor: un amor inagotable.

El amor nos puede encontrar de todas las formas y en todas las edades. No hay una edad ideal para amar, porque en cada etapa alguien nos amará por cómo somos. Y ahora, entendiendo lo que entendí, estoy segura de que si Dios me hace esperar, es porque me reserva algo grande, honesto y verdadero.

Hay que cuidar nuestro corazón para que, el día que ese alguien llegue, lo tengamos limpio, sano y predispuesto a recibirlo del otro y entregar el propio. Que a lo mejor no será para siempre, pero lo importante es que sea sincero.

Sí, texto muy cursi me mandé, pero yo soy así: estoy enamorada del amor y este blog es una forma de canalizar todo lo que tengo para dar, porque les aseguro que en cada cosa que escribo pongo todo mi corazón. Así que gracias a todos los que me apoyan, comentan y sienten lo que digo. Ya me fui por las ramas, otro día hablaré de lo que significa este blog para mí.

Concluyendo, ahora sí, deseo que todas las personas que estén leyendo esto encuentren un alguien o un algo a lo que dedicarle esa energía tan preciada. No se la guarden, entréguenla, porque no hay nada más lindo que ver algo que creaste o construiste con amor. Ojalá que nunca se agote el amor que hay en sus corazones, y si se agota, sepan que es infinito: vayan a buscarlo más adentro, que lo van a encontrar.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Amor de mis anhelos

En la silla mi espera

Punto y coma